Inicio ELLA SOY YO Dinero, ¿es bueno o malo?

Dinero, ¿es bueno o malo?

0
Dinero, ¿es bueno o malo?

Dentro de nuestra sociedad se ha creado una serie de ideologías encontradas cada cual defendiendo desde su perspectiva, la idea que tiene como base ante lo que conocemos como “dinero”, un medio material que al final no dejar de ser más que un intermediario a través del cual podemos adquirir, bienes, servicios y conocimientos.

Se han creado una serie de “tabús” alrededor de este bien material, la mayoría bien intencionados para la protección de los seres queridos y su propio beneficio, algunos otros con la intención de resguardar la paz, unos más con intenciones más directas dentro de las cuales se busca dañar la ideología personal o social sobre lo que este medio de intercambio representa.

Al final como la mayoría de las ideas, situaciones y artículos físicos, el dinero no deja de ser un medio de crítica, encuentro de opiniones, creador de decisiones y llevado al extremo creador de acciones negativas.

Cuando somos honestos con nosotros mismos sobre este articulo material y actualmente también electrónico, llegamos a la conclusión de que no es más que un medio, un intermediario, una posibilidad para expresar nuestros pensamientos, nuestras ideas, nuestros sentimientos, los cuales pueden ser buenos con la intención de ayudar a los demás o bien pueden ser lo contrario, la decisión está en nuestras manos.

Un hombre llego ante un viejo sabio con un pequeño insecto entre sus manos, lo oculto en medio de ellas y lo coloco en su espalda, se posó ante el sabio y le cuestiono.

  • Usted que es tan sabio en la vida respóndame, en mis manos traigo un insecto ¿este está vivo o está muerto?

El hombre consiente de su ventaja, pues sin importar la respuesta el resultaría vencedor, pues si el sabio respondía que estaba muerto simplemente abriría las manos y el insecto saldría vivo, por el contrario si respondía que estaba vivo bastaría con un ligero apretón y este moriría, al parecer no importaba la respuesta del sabio, el hombre siempre ganaría.

El sabio entonces respondió

  • Tú lo has dicho, ¡esta en tus manos!

Esta pequeña historia, nos ayuda a reflexionar sobre las ideas de cada uno de nosotros sobre el dinero, estas ideas están en nuestras mentes y mejor aún, el poder del dinero está en nuestras manos, somos dueños de este cuando lo tenemos entre nosotros, tenemos la capacidad de decidir el final que este tendrá, podemos decidir llevar a nuestra familia a comer y disfrutar el tiempo con ella, adquirir pases para un parque recreativo y salir con nuestros hijos y disfrutar el momento, comprar pelotas y salir a algún lugar con espacio suficiente para jugar interactivamente con nuestros seres más queridos o quizás pagar el tiempo de alguien más para incrementar nuestro conocimiento, comprar un libro, pagar un café, estremecernos con una película, pagar boletos para un viaje a la playa o algún otro destino deseado, las posibilidades son infinitas.

De esta misma forma, también podemos mover la balanza al sentido contrario, entonces podríamos comprar un arma con la intención de dañar a alguien, podríamos comprar artículos lujosos y algunos otros que nos terminen alejando de la sociedad, que nos aparten de nuestros familiares, simplemente dañarnos o dañar a alguien a quien así lo decidimos.

Como podemos comprender el dinero no deja de ser más que un medio, un pequeño insecto que una vez en nuestras manos, puede servirnos para tomar o pretender tener una ventaja sobre los demás, al final siempre está en nuestras manos, somos los dueños de este.

Me he encontrado con ideologías como:

¡El dinero no da la felicidad! ; Es cierto porque es un bien material externo y la felicidad es un sentimiento interno.

¡Mira esa persona, se hizo de dinero y cambio! ; El dinero es un bien externo, nuestro carácter y valores son internos, siempre seremos quienes somos, nos iremos transformando en base a nuestros propios deseos, quizás esté bien solo nos ayude a potenciar aquellos aspectos que tenemos ocultos o en pasividad, pero al final siempre somos como somos.

¡Si tiene es porque algo malo hizo!; es cierto que algo se debe hacer para que se tenga una economía estable, no siempre son actos negativos, situaciones como trabajar, prepararse más, crear activos desde los primeros días o bien tener el hábito del ahorro, son estos algunos aspectos que llevan a generar más de lo que se tiene al inicio.

¡Con dinero baila el perro!; al final no deje de ser un bien material, un intermediario para conseguir los bienes materiales que deseamos, necesitamos o en algún momento anhelamos, esto no implica romper reglas o ser merecedores de humillaciones o por el contrario el tener el don alto de la soberbia, por tener demasiado o poco poder económico, eso al final es solo una representación de los conflictos internos mostrados de esta manera.

Con estas pequeñas reflexiones vamos comprendiendo que al final el poder o debilidad a este bien material se lo damos desde nuestra perspectiva personal, es importante comprender esto y con trabajo constante interiorizarlo, dado que a nivel subconsciente las ideas están incrustadas en nosotros y nos afectan constantemente de modo que en ocasiones no comprendemos el cómo reaccionamos ante determinada situación.

Seguramente te ha pasado que te topas ante una situación en la que instintivamente reaccionas, como consecuencia obtienes un resultado, ante un momento de alegría o de tristeza, de paciencia, furia o bien ante la posibilidad de que un coche termine por arrollarte o ante alguna situación similar que podría provocar un incidente, momentos y situaciones para las cuales tu subconsciente se ha preparado con anterioridad obteniendo y almacenando información del exterior por medio de la observación, la audición, el olfato y las sensaciones que cada acto le provoca a tu cuerpo.

Nuestro cerebro reacciona del mismo modo en todas las situaciones, de forma que nos mantengamos dentro de ciclo seguro o cómodo, dentro de los sistemas de placer y calidez a los que nos hemos acostumbrando, muchas ocasiones desbordando la emoción antes que la razón y en otras el caso contrario, es en esos momentos cuando podemos ser presas inconscientes de gastos innecesarios, acciones inconscientes, estudios prefabricados que al final nos llevaran a comprobar toda la información ya incrustada en nuestro interior con el fin de confirmarla y será en ese momento cuando nuestro subconsciente triunfe mencionando “vez tenía razón eso lo provoco el dinero”.

Uno de los ejercicios que menciono en mi texto “¿Cómo nace un millonario?”, es el de realizar un cierre de gastos e ingresos diarios, desglosando hasta el último centavo de nuestros gastos para saber con exactitud en qué dirección se está enviando a nuestro dinero y desde luego de que dirección está ingresando, al principio puede parecer un fastidio, pero cuando nos volvemos más analíticos y críticos con nosotros mismos, llegamos a concluir que en realidad dentro de esos desgloses podemos encontrar gastos innecesarios, pequeños o mínimos detalles sin los cuales podríamos seguir viviendo sin complicaciones.

Es curioso comprender este tipo de situaciones dado que no podemos cambiar algo que no conocemos, es decir, no podemos dejar de gastar en algo innecesario, cuando en realidad no sabemos que lo es, como comprendimos con anterioridad nuestra mente se enfoca en realizar acciones y situaciones para las cuales ya se preparó, mas no está entrenada para las nuevas situaciones que bien podrían suprimirse o simplemente modificarse.

Es una máquina que ha trabajado por años a la misma velocidad, con el mismo combustible y como consecuencia obteniendo los mismos resultados, hasta el momento en que decidamos claramente cambiar ese enfoque, modificar los combustibles, cambiar las piezas innecesarias, es decir “renovar”, hasta ese momento estaremos listos para los nuevos resultados.

El anterior ejercicio simple, lo analice y observe de cerca en personas sumamente exitosas en cuanto al control de dinero en sus vidas, es por ello que se me ha vuelto una recomendación muy necesaria y útil para comenzar a modificar nuestros patrones repetitivos sobre esas fugas fantasma en nuestro bolsillo, de manera paulatina pero constante, siempre que en verdad estemos dispuestos iremos modificando con conciencia nuestros patrones heredados.

Esto acompañado del constante análisis de nuestras palabras con respecto al dinero, nos ayudara a comprender en qué dirección y que relación estamos teniendo con él, una vez comprendida esta relación podremos poner más de nuestra parte para llegar a modificarla en caso de ser negativa o bien mejorarla e incrementarla en caso de ser positiva.

Debemos tener bien en claro que toda modificación la podemos realizar siempre y cuando estemos en completa disposición, la única forma de aprender es estar dispuestos, si nosotros mantenemos una predisposición al aprendizaje y el cambio entonces es cuando los cambios comienzan a surgir, si nos mantenemos observadores podremos mirar cosas que antes no habíamos podido mirar.

Lo irónico de todo es que cuando buscamos modificar algo del exterior lo primero que debemos realizar es modificar nuestro interior, un niño no podrá comenzar a hablar y comunicarse a menos que previamente haya construido en su mente las conexiones neuronales necesarias para almacenar y acceder correctamente a la información para la comunicación.

El mismo caso sucede con el dinero, si queremos modificar nuestra relación con él, sus resultados y nuestras sensaciones con este, antes debemos modificar la información que nos limita con él.

Por lo tanto la respuesta a la pregunta inicial nos lleva a comprender que el dinero bien puede nuestro mejor amigo o por el contrario nuestro peor enemigo, al final la decisión está en nosotros.

Ignacio Huerta Villarreal

Paz en tu interior, Belleza en tu corazón y mucha luz en tu vida siempre.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here