Es la pregunta que más leo dentro de los foros de inversionistas a los que pertenezco. Por lo general, no se nos educa en temas financieros ni tampoco es algo que se platique en una sobremesa familiar, aunque sería muy bueno que así fuera.

Y es que, en general, las personas aprendemos a invertir sobre la marcha. Y en más de una ocasión el aprendizaje suele ser muy caro, ya sea que esto signifique la pérdida del capital invertido, pero también en muchas ocasiones lo que perdemos es un amigo o un familiar. Sólo por haber tomado una decisión de inversión a la ligera o sin el conocimiento necesario.

Sin lugar a dudas duele perder dinero, sin importar si es mucho o poco cada pérdida genera no sólo un hoyo en nuestras finanzas, sino un sentimiento de fracaso y frustración. Lo que muchas veces nos lleva a no volver a intentarlo, y nos conformamos luego con depositar el dinero en una cuenta de ahorro, aunque esto no nos genere ningún interés o rédito.

¿Por dónde empiezo?

Entonces, ¿cómo elegir una inversión y no caer en un fracaso financiero? Hay muchas maneras de analizar una inversión, o mejor dicho muchos puntos que se deben de tomar en cuenta, sin entrar en temas matemáticos te diré algunos de ellos:

  1. Tu grado de aversión al riesgo.- Esto significa qué tanto estrés o incertidumbre puedes soportar. Las inversiones tienen diferentes grados de volatilidad. No es lo mismo meter dinero en un mercado de divisas como Forex, en donde todos los días hay altas y bajas, que depositarlo en una inversión de Cetes en donde tu dinero está seguro, aunque el interés que te paguen sea muy bajo. Pero todo dependerá de cuánta incertidumbre estás dispuesta a soportar. Si tu nivel de soporte es muy bajo, no te preocupes, no es más que sólo el reflejo de tu falta de conocimiento sobre el tema. El miedo disminuye mientras más aprendas y más te capacites sobre el vehículo de inversión que hayas elegido. Velo de esta manera, si no sabes conducir no sería buena idea tratar de manejar un auto. Lo mismo ocurre con nuestras inversiones, primero debes estudiar y aprender. En la medida que avances podrás elegir inversiones de mayor “riesgo”, y tu miedo disminuirá.
  1. Tu conocimiento sobre el tema.- Esto se relaciona con el punto anterior. Hay ocasiones en las que llega una prima o una amiga a platicarte una idea fantástica de negocio, se le oye emocionada y eso te motiva a ti también. Piensas que hay que invertir en su idea porque suena genial, pero cuando ya entras al negocio te das cuenta que hay barreras que tu amiga no te había comentado, o existen otros competidores que tampoco tomaste en cuenta, o simplemente te sientes marginada del negocio porque tu amiga es la de los contactos, la que sabe del tema, la que conoce a los proveedores, la que trata con los clientes, etc., y tú solamente te quedas como espectadora. Es en ese momento cuando piensas que tomaste una mala decisión. Es por ello que mejor debes elegir invertir sólo en aquello que conoces, dominas o te apasiona. Para que cuando encuentres a alguien con tus mismos gustos o preferencias puedan invertir juntas y así formar sinergia.
  1. La rentabilidad, el riesgo y el plazo.- Todos hemos escuchado la frase “a mayor riesgo, mayor ganancia”. Y sí, tiene mucho de verdad esa oración, pero no es del todo concluyente. La realidad es que cuando dominas un tema puedes encontrar oportunidades muy valiosas ahí donde otros ven “riesgo”. Por ejemplo, hay personas que trabajan dentro del ramo inmobiliario de los remates bancarios, para cualquiera de nosotros podría suponer un gran riesgo comprar un remate bancario. Pero para otros, que han estudiado las leyes o que cuentan con asesores legales, y que conocen todo el procedimiento que hay que llevar a cabo, este tipo de inversiones les genera muy buenos dividendos, y para ellos el riesgo es mínimo. El riesgo siempre va a existir de la mano de cualquier inversión, aún las más “seguras” como Cetes o fondos de inversión tienen un porcentaje de riesgo. De lo que debes de asegurarte es que la rentabilidad esté en función del riesgo. Es decir, si ya decidiste invertir con tu amiga del ejemplo anterior (lo que implica mucho riesgo), por lo menos asegúrate que te ofrezca una buena utilidad del negocio, y que esta sea a corto o mediano plazo.
  1. Evalúa tus rutas de escape.- Muy bien, la inversión no resultó como esperabas, ¿ahora cómo recupero mi dinero? Algunas opciones de inversión tienen salidas fáciles, como simplemente vender tus acciones de Bolsa, retirar tu dinero del fondo de inversión o vender una propiedad. Pero otro tipo de inversiones pueden tener “candados” o rutas de salida más complicadas, que te harán perder tiempo, dinero o inclusive perderlo todo. Conocer las salidas de escape es una buena estrategia para minimizar los riesgos. Y si vas a invertir con la amiga del ejemplo anterior no olvides hacer las preguntas necesarias: ¿y si todo sale mal o no resulta como se espera?, ¿y si me quiero o tengo que salir?, ¿y si nos peleamos? Saber y tener por escrito las respuestas a estas preguntas te ayudarán a evitar muchas malas experiencias.
  1. No pierdas de vista tu dinero.- Todas las inversiones te ofrecerán un rendimiento, ya sea poco o mucho. ¿Cuando sí hay que desconfiar? Cuando te ofrecen rendimientos “extraordinarios”. Hoy en día han surgido muchas empresas gestoras del tipo “dame tu dinero y yo lo invierto por ti”. Empresas legalmente constituidas, que te ofrecen rendimientos del 10% mensual o más por tu dinero invertido en ellos. Por lo general, para darte mayor seguridad, te dirán que todos sus contratos están registrados en Profeco y que se firman ante Notario. Bueno, esto solo significa una cosa: nada. Tener un contrato registrado ante Profeco solo garantiza que el contrato esté bien redactado y sea legal, no que te vayan realmente a pagar, ni mucho menos devolver tu dinero. Y que se firme ante un Notario es lo mismo, el Notario solo está avalando que 2 personas decidieron formar una sociedad o alianza comercial. Pregúntale a ese Notario si él va a responder o devolverte tu dinero si las cosas salen mal… así te darás cuenta de que no tiene ninguna seguridad ese contrato. En mi experiencia, cualquier inversión que te prometa un rendimiento anualizado arriba del 15%, ya debe ser mirado con sospecha. No quiere decir que no existan inversiones que te den mucho más que eso, puedes llegar a ganar hasta el 100% en un año. Pero por lo general este tipo de inversiones son más “sofisticadas”, como cuando inviertes en una OPI (Oferta Pública Inicial, es decir, la primera venta de acciones de una empresa al público). O cuando participas en Fondos de Capital Privado e invierten en una empresa tipo gacela (un crecimiento muy acelerado), o con la compra venta de propiedades, entre otras.
  1. La fiscalización.- Por último, pero no menos importante, está el tema de pagar los impuestos por tu rendimiento. Warren Buffett, el mayor inversionista de todos los tiempos, decía que “el mejor momento para vender una acción es… nunca”. Si inviertes en bolsa de valores, y quieres sacar el dinero de tu utilidad, tendrás que pagar un impuesto por esa ganancia, pero si reinviertes tu utilidad en más acciones ya no estás obligado a pagar el impuesto, así tu dinero crece y crece. No todas las inversiones son iguales, si decides por ejemplo invertir en bienes raíces debes saber que cada vez que vendas una propiedad esta operación genera un impuesto (por supuesto hay estrategias fiscales que un buen contador o abogado te podrá recomendar). Así, dependiendo del modelo de inversión que elijas, habrá diferentes impuestos por cubrir. Lo mejor es que te asesores muy bien antes de depositar tu dinero, para ver si el costo de retirar tu ganancia no es tan alto que en realidad tu inversión no resulte tan buena como la esperabas, y sobre todo evitar caer en la famosa “discrepancia fiscal” (cuando tus egresos no corresponden con tus ingresos).

Los beneficios de invertir

Invertir tiene muchos beneficios, nos daría tema como para otro artículo, pero puedo decirte algunos de ellos: 

  • Mantienes tu dinero a salvo de “tentaciones” (como comprarte otro auto, o gastarlo en cosas innecesarias)
  • Te permite ir juntando tu dinero para crear patrimonio
  • Evita que tu dinero pierda valor por la inflación
  • Te da tranquilidad y seguridad por si tienes que afrontar una crisis laboral o de salud
  • Y en general, te ayuda a conseguir más dinero. Dependiendo de tu talento y conocimiento inclusive se puede convertir en un tu negocio o ingreso principal.

Cualquiera que sea tu motivo para invertir, el mejor momento de hacerlo es ahora. Si no sólo piensa qué hubiera pasado si hace 5 o 10 años, ese dinero que te gastaste inútilmente, lo hubieras invertido. ¿Cuánto valdría a valor actual? Esa fue la razón por la que Buffett no cambiaba su viejo auto por uno nuevo, porque sabía que un dinero bien invertido, en 15 o 20 años, puede significar una gran diferencia en el estilo de vida.

Pero bueno, no te quedes en el pasado, si todavía no has tomado la decisión de invertir aún estás a tiempo. ¿Cuánto invertir? ya existen muchas opciones en el mercado como para empezar desde muy poco, tan poco como 100 pesos, lo importante es empezar y ser disciplinada. Si tienes un ingreso fijo mensual separa una parte de tu salario. Si no tienes un ingreso constante piensa entonces cómo reducir quizás algún gasto superfluo y úsalo para invertir.

O quizás ya tienes un buen dinero ahorrado pero te da miedo empezar. Mi consejo sería que nunca lo hagas sola, búscate un mentor, alguien que ya tenga experiencia y te guíe. Por lo contrario a lo que se piensa sobre los millonarios o las personas exitosas, estos no te verán como una competidora, sino que estarán muy contentos de poderte ayudar. Pero recuerda, es para que te enseñen, no para darles tu dinero y que lo hagan por ti, en la inversión no hay atajos.

Y por último, la regla más importante que te dará cualquier inversionista experto: disfruta el proceso. No te angusties ni actúes con negatividad, espera siempre lo mejor de tu inversión.  No quiere decir que no estés atenta, pero que tampoco te quite el sueño. Todo inversionista sabe que a veces se gana y otras veces se pierde. Lo importante es que tus ganancias superen tus pérdidas. Lo conseguirás con el tiempo y el estudio constante, y cuando lo consigas habrás despertado a la genia financiera que llevas dentro.

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