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Cómo evitar las novatadas financieras al emprender

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Cómo evitar las novatadas financieras al emprender
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Aquí te decimos cómo evitar las novatadas financieras al emprender. 8 de cada 10 emprendimientos cierran sus puertas en los primeros 2 años de operación debido a los problemas financieros. No importa qué tan buena o innovadora sea la idea del negocio, si las finanzas están mal, a la larga todo colapsa.

Imagina por un momento que las finanzas son los pulmones de tu negocio, suministrando el oxígeno necesario para que todo funcione adecuadamente.

Respiramos por instinto, y por ello asumimos que lo hacemos de la manera adecuada. Hasta que llegan los problemas de salud o alguien nos señala que no lo hacemos de manera correcta. 

Si tus finanzas personales son buenas, ¡felicidades! Ya tienes la mitad del camino avanzado. Sin embargo, pronto te darás cuenta que manejar las finanzas de tu negocio no es lo mismo que llevar las finanzas del hogar.

Si traes un relajito con tus finanzas personales, ¡cuidado! Ya que llevarás esa misma mala administración a tu negocio. Y estarás muy lejos de aprender cómo evitar las novatadas financieras al emprender.

La buena noticia, es que, si te enfocas en hacer funcionar las finanzas en tu emprendimiento, podrás aplicar los conceptos a tus finanzas personales e ir progresando de manera paralela.

Te voy a dar algunos tips a considerar para que evites tropiezos financieros en la novatada del emprendimiento.

Realiza estudios de mercado y no te lances a ciegas.

Antes de iniciar un nuevo proyecto, será muy inteligente hacer estudios de mercado para que tengas la mayor certeza de que tu idea será rentable. Si tu negocio es físico, que la ubicación es la adecuada, si tus canales de distribución serán los más efectivos, que los precios de tus productos y servicios te permitirán tener retorno de tu inversión inicial en el tiempo adecuado. 

Contrata a una empresa especializada, ya que te puede ahorrar mucho tiempo, dinero y esfuerzo al tener claridad sobre el futuro de tu negocio y podrás anticipar fracasos financieros… sin tener que vivirlos en carne propia.

Haz el organigrama de tu negocio.

Al inicio de tu emprendimiento lo más probable es que tú seas la gerencia, el departamento de ventas, marketing, relaciones públicas, administración… y hasta la intendencia.

Pero es importante que visualices tu negocio como una empresa. Conforme vaya creciendo podrás contratar el personal interno o externo que te apoye en las funciones de tu organigrama. 

Involúcrate en el flujo del dinero.

Lleva un control diario de los ingresos y gastos. Si esto ya lo hacías desde tus finanzas personales, el paso para llevarlo a tu negocio será más sencillo, si no lo hacías, empieza a llevar este control, esto te apoyará para moverte con estrategias para generar ingresos diarios y a tener cautela de no realizar gastos innecesarios.

¿Quieres llevar los ingresos de tu negocio al siguiente nivel? Proponte una meta mensual y divídela entre los días hábiles. A muchos nos sirve tener metas pequeñas diarias ya que nos mantiene alertas y activos todos los días.

Lleva una bitácora de estrategias.

Ten a la mano una libreta donde anotes diario las estrategias que planeaste y la evaluación al finalizarlas. El objetivo es que puedas recurrir a ellas, mejorarlas y agregar nuevas para que cada día tengas mejores resultados.

Anota también las que no dieron los resultados esperados, a fin de puedas modificarlas. O de plano tener evidencia para desecharlas en caso de que quieras volver a implementarlas y no recuerdes que no funcionaron en su momento.

Tal vez te sorprenda, pero muchos emprendedores repiten una y otra vez estrategias que no generaron ingresos que además originaron gastos. Y ahí se quedaron ciclados hasta que el quebranto de su negocio fue inminente. 

Los emprendedores tenemos muchas ideas creativas. Asegúrate de anotarlas en tu bitácora para que puedas explorar con detenimiento los requerimientos para implementarlas y no se las lleve el viento.

También servirá para que analices que sean viables y no pierdas el tiempo persiguiendo mariposas.

Tu contador es tu mejor amigo.

Contrata a un contador que te asesore de manera adecuada con respecto a cómo debes de darte de alta ante Hacienda. También que te informe de tus obligaciones y beneficios fiscales.

Un buen contador te apoyará a que tu negocio refleje los ingresos de manera sana, a pagar los impuestos de acuerdo a la ley, hacer las deducciones correspondientes a tu actividad económica. Peros sobre todo a evitarte dolores de cabeza con Hacienda.

Mantente al pendiente de que haga tus declaraciones en tiempo y forma. Que no te gane la pereza y no peques de confianza, no compartas las contraseñas de tus cuentas bancarias. 

Recuerda que en todo momento tú eres el responsable de supervisar el flujo del dinero de tu negocio, tengas o no un departamento de administración.

Lleva presupuestos mensuales de tus gastos fijos y variables.

Algunos ejemplos de gastos fijos de tu negocio son la renta, sueldos, internet, luz, agua, papelería, seguro. Y ejemplos de gastos variables son los impuestos, materia prima, gastos operativos, recuerda que tienen la prioridad, y que la utilidad viene después de descontar todos los gastos.

Asígnate un sueldo.

Aunque el negocio sea tuyo, lo más recomendable es que te asignes un sueldo, que sea suficiente para cubrir tus gastos personales. De ahí la importancia de que puedas tener un presupuesto de tus gastos personales y uno para los gastos de tu negocio para que no los confundas y tomes dinero que no te corresponde.

Éste es el Talón de Aquiles de los emprendedores novatos. Toman los ingresos del negocio para sus gastos personales, prácticamente asaltando la caja chica, la caja grande y todas las cajas que están a su alcance.

Te sugiero que al principio tu sueldo sea austero, y que vaya aumentando conforme tu negocio progrese en utilidades. ¡Gánate ese aumento!

Contrata seguros que te respalden.

Los seguros son gastos que deben estar en el presupuesto de tu negocio. Estos serán tu respaldo económico en caso de incendios, cortocircuitos, robos, inundaciones, responsabilidad civil y muchas de las cosas que podrían detener tu operación o causarte pérdidas económicas.

Como te darás cuenta, muchos de estos puntos van más allá de tener finanzas personales sanas. En la medida en la que tengas vigilancia en las finanzas de tu negocio, podrás replicar tus nuevas habilidades a tu vida cotidiana e irte perfilando a ser mejor cada día.

Con estos consejos habrás aprendido a cómo evitar las novatadas financieras al emprender.

Recuerda que tu negocio es como un pequeño niño que en sus inicios requerirá de tu tiempo, dinero y esfuerzo. Y conforme vaya creciendo tendrá necesidades diferentes como educación y valores, para convertirse en un adulto próspero y que dejará un legado a las nuevas generaciones.

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