¿Qué son?

Es muy común que la palabra “finanzas” la relacionemos con el manejo profesional de los números de una empresa por parte de un experto en el tema, el solamente escucharla, si no tenemos relación con esta área, nos bloquea para entender el tema. Sin embargo, cuando hablamos del término “finanzas personales”, nos estamos refiriendo a la forma en que utilizamos y controlamos nuestro propio dinero, es por ello que unas finanzas personales sanas hacen referencia a un correcto manejo de nuestro dinero.

Una vez aclarado este punto, una pregunta viene nuestra mente: ¿y cómo alcanzar unas finanzas personales sanas, es decir, un correcto manejo y control de mi dinero? Sería muy tradicional y repetitivo si te contestara: gana más y gasta menos. Es por ello que, para responder a esta pregunta me gustaría ahondar en los 3 pilares sobre los que se basan unas adecuadas finanzas personales: Motivación, Nuevos Hábitos y Capacitación en el tema.

Un error común

Antes de entrar en materia, me gustaría compartir una experiencia personal que me hizo reflexionar sobre la importancia de una adecuada educación financiera. Cuando me comencé a especializar en el área de finanzas personales, hice un análisis de los principales errores que había cometido en cuanto al manejo de mi dinero, y recordé mi primer gran error en finanzas, el cual explicaba mis problemas posteriores por la falta de educación financiera. Mi error fue contratar mi primer crédito 2 días antes de empezar en mi primer empleo, es decir, no había recibido un solo peso de mi primer sueldo, pero éste ya estaba empeñado a “13 meses sin intereses”.  

Este patrón lo repetimos frecuentemente a lo largo de nuestra vida, y en parte “no es nuestra culpa”, así hemos sido programados, la cultura del crédito ha sido ampliamente expandida porque permite tener lo que queremos, en el momento que lo queremos, no importando si no hemos ahorrado para tenerlo, pero este es un tema aparte para un siguiente artículo.

Los Tres Pilares

Como comentamos líneas atrás, las finanzas personales, o como mencionamos, “el manejo de nuestro dinero”, se basan en tres pilares fundamentales, el primero de ellos es la Motivación.

La Motivación es encontrar ese por qué, esa razón, fin u objetivo que queremos alcanzar. Esto se relaciona con nuestro plan de vida, hacia dónde vamos y dirigimos nuestro destino. En finanzas personales esta motivación se traduce en Metas u Objetivos de ahorro que nos permitirán tener en claro cuánto dinero necesitamos para esa meta y cuándo necesitamos reunirlo. Por ejemplo, si nuestra meta es poner un negocio propio, necesitamos cuantificarlo, es decir, dentro de la meta incluir cuánto dinero necesitaremos y cuándo queremos alcanzar esa cantidad de dinero. El no contar con motivaciones hará que tengamos un desorden en nuestras finanzas, siempre estaremos actuando en el corto plazo y seremos víctimas de la ley de Parkinson, «Los gastos aumentan hasta cubrir todos los ingresos».

El segundo pilar es la adopción de Nuevos Hábitos, si hacemos cosas diferentes, podemos esperar resultados diferentes, en caso contrario, no esperemos mejorar nuestras finanzas. ¿Cuáles serían los nuevos hábitos? Primeramente, realizar un Presupuesto de Ingresos y Egresos, así como apuntar los gastos que vamos realizando, de esta manera podremos llevar un control de estos. Para apoyarnos, contamos con aplicaciones para nuestro smartphone que nos facilitan esta tarea. También, otro nuevo hábito es ahorrar en automático apenas recibimos nuestros ingresos, para esto debemos decidir un porcentaje y no cambiarlo, este porcentaje estará en función de qué tan rápido queremos alcanzar nuestras metas, usualmente escuchamos que es un 10%, lo cual no es de aplicación universal. Finalmente, adoptar el hábito de crearse espacios de tiempo, ya sea despertando antes, irse a dormir más tarde o dedicando menos tiempo a lo que normalmente realizamos y que no contribuye a nuestras metas para dedicarlo al tercer pilar: la Capacitación.

La Capacitación y aumento del conocimiento sobre finanzas personales será el detonador para aprender a que nuestro dinero trabaje por nosotros. Siempre comento que el rendimiento de cualquier inversión va en función de su riesgo, sin embargo, en el caso de la capacitación, el riesgo es mínimo y el rendimiento puede ser potencialmente muy alto, nunca escatimemos en inversiones para capacitarnos. Ahora, ¿en qué capacitarnos? Principalmente en temas relacionados con algo que nos guste, que nos apasione, en fortalecer nuestras fortalezas y combinarlo con una capacitación de las opciones que tenemos para generar ingresos pasivos, es decir, que el dinero trabaje por nosotros.

El camino no es sencillo, pero finalmente los beneficiados seremos nosotros mismos, estoy convencido de que una mejora en nuestras finanzas personales traerá mayor estabilidad, seguridad y felicidad a nuestra vida…¡vale la pena intentarlo!