Seguramente, en los últimos días, has estado buscando diferentes maneras de invertir o almacenar tu dinero. Y probablemente has encontrado varias opciones a lo largo de tu travesía, pero desconfías de algunas, o simplemente no tienes una idea clara de cómo operan o funcionan.

Por eso mismo, te he preparado este artículo, explicandote detalladamente ¿de dónde vienen?, ¿qué son?, y principalmente, ¿cómo funciona una Fintech? Comencemos.

Su origen

Para empezar, tenemos que entender qué es una Fintech. La palabra “Fintech”, viene de las palabras “Financial” y “Technology” (Financiero y Tecnología, respectivamente). Las cuales juntas, sugieren que estas empresas y plataformas son una variante “tecnológica” de las finanzas. En realidad, son una versión más adaptada a nuestros usos y costumbres de hoy en día, en cuestión de los bancos, siendo las Fintech, por lo general, aplicaciones adaptadas para celulares y ordenadores.

Ahora, la idea de una banca tradicional mejorada, se remonta a 2008, año en el que se empezó a plantear la idea de renovar la manera en la que operaban los bancos, como consecuencia de la crisis financiera de ese mismo año. Y no fue hasta 2013, que se empezaron a ver algunas empresas interesadas en hacer algo diferente, siendo Paypal un gran exponente que cambió drásticamente sus políticas a principios del 2014, para consolidarse como una empresa de manejo de finanzas y transacciones.

Paypal es un ejemplo, aunque no es el tipo de Fintech del que muchos piensan cuando escuchan ese término. Y es que no fue hasta 2019 cuando realmente se empezó a popularizar otro tipo de plataformas, tales como Etoro, GBM, Klar, Albo, y últimamente, Mercado Pago y BBVA.

Como algunos habrán notado, no todas estas empresas se especializan en tarjetas digitales, y es que efectivamente, el término Fintech no se encasilla únicamente en ellas, sino también en plataformas de inversión, ya sea para Forex, acciones, criptomonedas, etc.

Este término realmente se enfoca en todo lo que sea diferente y hasta cierto punto “revolucionario” o una renovación de la banca tradicional. Y la variante que más predomina, son las tarjetas digitales, seguidas por las aplicaciones para manejar tus transacciones, tales Paypal, Mercado Pago, y últimamente Paysafecard, y luego otras de inversiones, como Etoro y GBM.

Funcionalidad y comisiones

Ahora, ¿cómo funcionan?, y específicamente, ¿de qué ganan dinero?. Estas preguntas son bastante comunes, pero dependen mucho de la plataforma o aplicación de la que estemos hablando, y para simplificar las cosas, hablaremos en general.

Tarjetas digitales

¿Cómo funcionan? 

Hablando de las tarjetas digitales, son básicamente un banco que opera totalmente digital, funcionan igual que una tarjeta tradicional. Pero por lo general, no tiene ni una sola sucursal física, aunque sí existe un soporte técnico y servicio al cliente. Muchas veces ellos ganan dinero de tus transacciones o compras, dependiendo de qué sea y dónde sea. 

En el caso de Mercado Pago, el cual, recientemente integraron su propia tarjeta digital de débito y crédito, tienen pequeñas comisiones si quieres hacer una compra digital desde su aplicación, ya sea un pago de Netflix, Google Play, Spotify, etc.

Si tienes tu dinero directo en su aplicación, la cual funciona de igual forma como banca en línea, por separado a su tarjeta Mastercard, puedes también hacer transferencias bancarias sin costo alguno. Otra opción que tienen, es en la cual ellos utilizarán tu dinero para invertir en GBM, creando un rendimiento anual del 2,4 % en base a tu dinero en la cuenta (con ciertas limitantes), pero manteniendo esa facilidad de utilizar ese dinero cuando gustes. 

Otras tarjetas digitales pueden incluir comisiones por transferencias bancarias, aun así, por lo general ninguna incluirá tarifas como anualidades o cosas parecidas. Una ventaja de tener una tarjeta de este tipo, es que son aceptadas en casi cualquier página que encuentres en internet. Muy pocas veces te rechazarán el pago sea cual sea la cantidad ingresada. De igual forma, con algunas empresas también puedes hacer compras físicas, ya que muchas ofrecen una tarjeta física que se te envía a tu domicilio sin ningún costo adicional.

Si por alguna casualidad, tienes intriga de probar alguna de estas opciones, pero no te sientes segura del todo, mejor opta por empresas altamente reconocidas, como Mercado Pago, la cual ya mencioné anteriormente y recomiendo ampliamente. O algo más tradicional, como BBVA, los cuales, no hace mucho tiempo cambiaron su manera de operar dada la popularidad de las Fintech en España, y actualmente, ya hasta ofrecen su propia tarjeta digital.

Plataformas de inversión

Como bien dije anteriormente, las plataformas de inversión también entran dentro de las denominadas Fintech, y tienen una manera curiosa de operar. 

Empecemos con lo básico. Sí, estas plataformas funcionan específicamente para hacer inversiones y son una representación exacta del mercado real. No, no son una estafa, pero, tienes que tener cuidado, porque al tratarse de inversiones, siempre hay un factor de riesgo, y solo te recomiendo invertir tu dinero si sabes exactamente lo que estás haciendo.

Dicho esto, también te recomiendo que intentes utilizar sólo las plataformas que ya tengan un nombre en esta industria y tengan una buena reputación, ya que puede ser que alguna u otra tengan algún factor en contra importante que se prefiera evitar.

La manera en la cual estas aplicaciones o páginas funcionan, es de la siguiente manera:

en la gran mayoría de ellas, necesitarás proveer varios datos, en algunas más que otras, de tal manera que ellos puedan identificar que eres una persona real, con buenas intenciones. En muchas ocasiones puede tomar un par de días abrir totalmente tu cuenta por esto mismo.

Ahora, ¿existen comisiones? y en todo caso, ¿cuáles?. Pues sí existen comisiones, y son de un tipo muy particular, y depende de cada plataforma. La gran mayoría sólo cobrarán una pequeña comisión por retirar tu dinero, pero existen otras, las cuales tienen una tarifa por rendimientos y se cobrarán cada noche. Estas tarifas, por lo general, son porcentajes bajos, nunca llegan a ser excesivos, y se cobran en base a cuánto dinero generaste en tus inversiones. Ojo, no se retira de tu dinero disponible, sólo de tus rendimientos. O sea, dinero el cual no puedes sacar, a menos de que cierras tu oferta/inversión y siga activa en el mercado. 

Cabe mencionar, que Etoro, por ejemplo, sí cobra una comisión por inactividad, aunque es únicamente cuando la cuenta lleva 12 meses sin usarse; y es de 5 dólares, y este cobro si es de tu balance en la cuenta.

También debes tener en cuenta, que muchas de estas plataformas tiene un mínimo de depósito, y puede variar desde los $30 dólares, hasta los $200 o más. Creo yo que es un factor muy importante a tener en cuenta, y te recomiendo, de igual manera, que leas los términos y condiciones de estas plataformas, para dejar las cosas claras, y evitar inconvenientes a futuro.

Como conclusión, yo en lo personal te recomiendo muchísimo que les des una oportunidad a estas maravillosas opciones si aún no lo has hecho. Claro, siempre y cuando te informes de antemano en cuál opción te conviene y gusta más. Aún así, definitivamente, las tarjetas virtuales son algo que sí o sí debes probar al menos una vez, ya que pueden brindarte muchas posibilidades a futuro, de una manera más fácil, barata y rápida.

El futuro es hoy, y la tecnología ya llegó, pero sólo tú sabrás si la utilizas a tu favor.

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